Vasili Stalin. No reniego de mi padre
Poco después de la muerte de su padre, Vasili Iósifovich Stalin —aviador ya retirado del servicio activo en ese momento— se dirigió a la embajada de la República Popular China con una solicitud de asilo político. No le faltaban motivos para hacerlo, sentía que se cernían sobre él nubes oscuras. Sabía que aquellos a quienes había acusado abiertamente de haber asesinado a su padre no lo dejarían en paz, y sus temores no eran infundados.
El 28 de abril de 1953 fue arrestado bajo una acusación falsa de propaganda antisoviética y abuso de poder. Luego de una investigación que se prolongó durante más de dos años, Vasili Stalin fue condenado a ocho años de prisión. Pudo haber aliviado su destino —incluso lograr la anulación de los cargos y la restitución de su estatus— si hubiese accedido a renegar públicamente de su padre y condenarlo, pero se negó rotundamente. Como hijo, no podía traicionar la memoria de su padre. Como comunista, no podía vilipendiar al líder ni denigrar su obra histórica ni sus ideales.
NOTA DE LA EDITORIAL
EN LUGAR DE UN PREFACIO
INICIO DE LA GUERRA
EL FIN DE LA GUERRA
MAMÁ
ALEMANIA
REGRESO A MOSCÚ
CAPITOLÍNA
COMANDANTE DE LA FUERZA AÉREA DEL DISTRITO MILITAR DE MOSCÚ
LO QUE DE VERDAD ME DUELE
UNA INICIATIVA BUENA Y UNA MALA
SOBRE DIVERSOS TEMAS
CAMBIOS
ANEXOS







